Edad de Iniciación Deportiva

En esta oportunidad Sembrar para Crecer en 17 trata el tema  de la

 Edad de Iniciación Deportiva ( 14/04/2009)

Publicamos en esta oportunidad conclusiones finales del Congreso Nacional de Pediatría , realizado hace unos años , pero de plena vigencia........

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Edad de Iniciación Deportiva

 
Congreso Argentino de Pediatría
 
Arch.argent.pediatr 2003; 101(4) / 296
Comités de la SAP
Edad de iniciación deportiva.
Óptimo momento psicofísico
Dres. Sabina Zurlo de Mirotti(1) y Dr. Oscar Casasnovas(2)
“El hombre solamente juega cuando es humano y es completamente humano cuando juega.”
Co-autores:
Dr. Rolando Amigó(1)(3),
Dr. Raúl Ferrari(1) (2),
Dr. Julio A. Ulloque(1) (2)(3),
Dr. Pascual Villiarolo(1),
Dr. Horacio Yulita(2).

Colaboradores:
Dr. Mariano Cerezo(2),
Dr. Mauricio Mónaco(2),
Dr. Oscar Ottonello(2),
Dr. Angel Turganti(2).
(1)
Comité de
Medicina del Deporte
Infanto-Juvenil de
SAP-Filial Córdoba.
(2)
Comité Nacional de
Medicina del Deporte
Infanto-Juvenil de SAP.
(3)
Servicio de Medicina
del Deporte del
Hospital de Niños
de Córdoba.
Correspondencia:
Dra. S. Zurlo de Mirotti.
Arturo M. Bas 54, 10º “C”,
CP X5000KLD Córdoba,
e-mail:
sabinazurlo@hotmail.com
Dr. O.Casasnovas,
Friuli 2162, Bº Colinas de
Velez Sarsfield, Córdoba,
CP 5016, e-mail:
casasnovas@intramed.net.ar

INTRODUCCIÓN
El momento o edad de iniciación deportiva
ha sido analizado ampliamente
por distintos autores que generalmente
están ligados al campo de la educación
física o el entrenamiento infantil. En sus
conclusiones hallamos buenos criterios
de análisis en defensa del bienestar del
niño o joven que va a realizar alguna
actividad física o deportiva. Desde el punto
de vista médico, se debe considerar que
los juegos y deportes varían en sus características
e intensidades de acuerdo con el
crecimiento del niño, su desarrollo y maduración.
Ante estos hechos, el pediatra
se encuentra cada vez con más frecuencia
ante la necesidad de aconsejar o no a sus
pacientes la práctica de tal o cual juego o
deporte. El objetivo de este trabajo del
Comité de Medicina del Deporte Infanto-
Juvenil de la Sociedad Argentina de Pediatría
(Filial Córdoba), con la colaboración
del Comité Nacional de Medicina
del Deporte Infanto-Juvenil de la Sociedad
Argentina de Pediatría, es brindar
información y experiencias a los pediatras
sobre parámetros psicobiológicos presentes
en el proceso de desarrollo y maduración
del niño o joven, relacionadas
con las actividades físicas o deportivas, a
fin de establecer más claramente los momentos
óptimos del comienzo de la actividad,
y para ayudar a niños o jóvenes a
cumplir con las etapas de crecimiento
disfrutando en todo momento de lo que
hacen, sin traumas por imposiciones impropias
para su edad.
CRECIMIENTO Y DESARROLLO
Durante siglos, el espíritu humano ha
percibido, como expresión de la dinámica
universal de la naturaleza, los cambios de
Schiller
la forma durante la vida de los seres,
fueran estos vegetales o animales.
En el crecimiento –producto de la
hipertrofia e hiperplasia tisular– y en el
desarrollo –la maduración de funciones–
se sintetiza de la manera más integral y
acabada posible todo lo que puede proponerse
como la “naturaleza del ser”.1
El proceso de crecimiento y desarrollo
es continuo, armónico y organizado, se
inicia en la concepción y termina en la
madurez, siguiendo una secuencia
cefalocaudal y centrodistal.2 Nunca es estático,
sino de un permanente dinamismo.
Todos los cambios se llevan a cabo de
manera gradual y llegan a su máxima
expresión hacia la finalización de la adolescencia.
Todo el proceso es una sucesión
de hechos en cadena, donde ninguno aparece
súbitamente, sino que es consecuencia
de otro anterior.
El crecimiento posnatal se lleva a cabo
a través de tres clases de incrementos:
lineal, de la superficie y ponderal.
El incremento lineal se manifiesta de
la siguiente manera: rápido aumento en
la lactancia y primera infancia, seguido
por un lento desarrollo durante la segunda
infancia, que corresponde a la
etapa escolar, con un aumento rápido
antes de la pubertad para llegar a la fase
final, más lenta, en la segunda parte de
la adolescencia.3-6
El crecimiento ponderal sigue el mismo
incremento posnatal en peso y volumen,
desde el nacimiento hasta principios
de la madurez, dibujando una línea
sinusoidal.
Desde el primer año hasta el noveno,
ambos sexos desarrollan un crecimiento
ponderal similar, aunque las niñas son
algo más livianas que los varones. Duran


te el período prepuberal, ellas alcanzan un
peso mayor; en tanto que en la última parte
de esta etapa y en los años siguientes los
varones son los que tienen mayor incremento
ponderal. Esta superioridad femenina también
se observa en la talla, la superficie cutánea
y demás medidas externas.
Durante el segundo año se produce una
desaceleración del ritmo de crecimiento; el
niño aumenta entre 10 a 12 cm en estatura y
2,5 kg de peso. Además se observa una disminución
importante del tejido celular subcutáneo.
El niño rollizo y regordete comienza
a cambiar gradualmente, desarrollándose
más la masa muscular. Es característico, también
de este segundo año, una suave lordosis
y el abdomen prominente. Existe una clara
desaceleración del crecimiento cerebral y el
perímetro cefálico aumenta sólo 2 cm (en
contraste con los 12 cm del primer año),
alcanzando al final de los dos años las cuartas
quintas partes del tamaño adulto.
Durante el tercero, cuarto y quinto años
de vida, los aumentos en peso y talla son
relativamente uniformes, de aproximadamente
2 kg y 6 a 8 cm anuales, respectivamente.
Es el llamado “período de crecimiento
medio” que comienza alrededor de los 3 años.
La lordosis y la prominencia abdominal tienden
a desaparecer a lo largo del cuarto año.
El período que se extiende entre los 5 y los
10 años en las niñas y entre los 5 y 12 años en
los varones corresponde a un crecimiento
relativamente uniforme, que termina en el
brote de crecimiento de la adolescencia. El
promedio de aumento de peso en esta etapa,
es de alrededor de 3 a 3,5 kg por año y de 6 cm
en estatura; entre los 6 y 7 años, en algunos
niños se produce lo que se denomina el “brote
de crecimiento medio”, que se debería a un
incremento en la producción de hormonas
androgénicas como consecuencia del comienzo
del desarrollo de la corteza suprarrenal.4,7
El perímetro cefálico aumenta muy poco,
de 51 a 53 cm de los 5 a los 12 años. Al final de
este período, el cerebro ha alcanzado virtualmente
el tamaño adulto. Se inicia el desarrollo
de los caracteres sexuales secundarios y
los varones alcanzarán un mayor desarrollo
de la masa muscular.
El crecimiento implica una dinámica de
“empujes” alternativos en los incrementos
de los miembros, algo que han percibido
claramente todos los autores. Tres de ellos
Edad de iniciación deportiva. Óptimo momento psicofísico / 297
han dado enunciados con forma de ley para
describir tal singularidad:
Ley de Viola (o “ley fundamental del
antagonismo”): el aumento ponderal y la
diferenciación de las proporciones corporales
se comportan de forma inversa durante el
crecimiento.
Ley de Godin: según la cual hay una fase
de crecimiento en longitud y otra en ancho,
alternativamente.
Ley de Pende: hay dos constelaciones
hormonales morfogenéticas antitéticas
reguladoras: una del crecimiento de la vida
vegetativa y la otra, del crecimiento de la
vida de relación.
Falkner8 expresa: ”los factores genéticos
o hereditarios y del medio ambiente están
siempre actuando al mismo tiempo”. Cuando
las condiciones ambientales son favorables,
el factor genético es el responsable del
resultado final del crecimiento. Pero también,
en otras condiciones, la carga genética
es capaz de modificar su accionar respondiendo
con gran plasticidad y adaptabilidad
al medio, siempre que el cambio no ocurra de
manera brusca, ya que el organismo necesita
un tiempo para esa adaptación, porque, aunque
parezca una paradoja, como dice
Wolanski1, los niños con buenas condiciones
de vida necesitan mayores cuidados que los
niños acostumbrados a un medio pobre.
El análisis comparativo de datos entre
publicaciones anteriores y actuales sobre el
crecimiento de los niños demuestra que éstos
son cada vez más altos y pesados. Las
investigaciones realizadas sobre el tema revelan
que existe una tendencia secular al
aumento de la talla y el peso, así como a una
maduración más temprana,9-12 probablemente
debido al mejoramiento de las condiciones
de vida como consecuencia del grado de
avance tecnológico y sociocultural de los
países.
EL PEDIATRA
Después de todas estas consideraciones
acerca del crecimiento y desarrollo del niño,
se entenderá por qué el pediatra es el custodio
de que todo este proceso se lleve a cabo
de una manera óptima.13
La tarea del pediatra debe ser integral,
considerando al niño como un todo, enfocándolo
en cada acto médico no sólo desde el
punto de vista preventivo o asistencial, sino

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también desde el punto de vista psicológico
y social.
El ser humano constituye desde su nacimiento
un ser llamado a crecer y desarrollarse
en los aspectos físico, intelectual, afectivo,
social y espiritual y el pediatra es el testigo y
custodio privilegiado de controlar y conducir
a este ser humano en el recorrido de este
camino: “El que ve nacer las cosas, las conoce
de un modo más perfecto”.
Así como la Pediatría ha evolucionado y
cambiado en el transcurso de sus 200 años de
existencia, también el modo de vida ha cambiado
y, a pesar de que las costumbres modernas
con toda su tecnología arrastran al
niño o adolescente a una vida más sedentaria,
debemos tener en cuenta que los humanos
fueron diseñados y construidos para el
movimiento. Fisiológicamente no estamos
bien adaptados para un estilo de vida inactivo.
También la participación competitiva deportiva
juvenil ha crecido considerablemente
durante las últimas décadas y actualmente
es una parte inseparable del mundo del deporte.
En él intervienen tanto las niñas como
los varones, en diferentes o iguales disciplinas;
muchos de ellos son llevados por sus
mayores a la práctica de una especialización
temprana para un determinado deporte. De
acuerdo con esto se han planteado muchas
cuestiones: ¿Es físicamente o psicológicamente
perjudicial la competición en el niño o
adolescente deportista? ¿Se debe permitir a
los niños y a los preadolescentes entrenarse
y competir en deportes como las carreras de
fondo o practicar el entrenamiento de la fuerza?
¿Cómo afectan la actividad física y el
entrenamiento regular los procesos de crecimiento
y maduración?14
Estos interrogantes y la participación de
los niños en los deportes de manera espontánea,
recreativa o en los deportes organizados,
así como en competencias altamente
estructuradas organizadas por los adultos,
hacen que los pediatras con sus experiencias
en crecimiento y desarrollo, estén en
una posición única e inmejorable para guiar
durante la práctica deportiva al joven deportista,
a su familia y a su entorno en sus
aspectos físico, psíquico y social y que, obviamente,
estén preparados para hacer frente
a potenciales problemas que se pudieran
presentar.14,15
¿CÓMO AFECTAN LOS DEPORTES
EL DESARROLLO DEL NIÑO?
¿Qué aspectos debemos considerar en la
práctica deportiva de los niños y adolescentes
para poder evaluar los beneficios y riesgos
asociados con el deporte infanto-juvenil
organizado?
Los beneficios de la actividad física a lo
largo de la vida son indiscutibles, tanto en el
plano físico como en el psicológico, social y
moral.16 Hay quienes afirman que la participación
de los niños y los adolescentes en
deportes organizados no es, en sí misma, ni
buena ni mala. La experiencia positiva o
negativa no estará dada por la participación
en sí misma, sino por la manera en que los
adultos imparten esa experiencia y al
interjuego de muchos factores mediadores
como el individual, familiar, los pares, entrenadores
y la sociedad.
Por lo tanto, los aspectos de la práctica
deportiva por parte de los niños y adolescentes
que debemos considerar son de orden
biológico, psicológico y social.
Aspectos biológicos
Los niños no son adultos en miniatura,
son únicos en sus fases de desarrollo. Cuando
crecen y aumentan de tamaño maduran
también sus capacidades funcionales y así
van adquiriendo paulatinamente el desarrollo
de su capacidad motora, la fuerza, la
capacidad aeróbica y anaeróbica, etc. El estado
de madurez de un niño o adolescente
puede establecerse por:

La edad cronológica.

La edad ósea.

La maduración biológica o madurez
sexual.
1. Huesos: Forman el esqueleto y son los
que soportan en gran medida la carga corporal,
así como son los responsables del 97% o
98% de la talla corporal, del 15% del peso en
el recién nacido y del 16% o 17% del peso
corporal en el adulto, es decir, que son un
importante componente en la estatura, el
peso y la composición corporal. Desde el
nacimiento, el hueso se forma por medio de
los procesos de osificación, a partir de un
centro de osificación primario ubicado en la
parte interna y media de la diáfisis ósea y
otros secundarios ubicados en las epífisis.
Mientras ocurre la formación del hueso en su
parte central, van proliferando rápidamente

en ambos extremos de la diáfisis y dejando
entre ésta y las epífisis, los cartílagos de
conjunción o de crecimiento, que completarán
el crecimiento en largo del hueso.17
Si por alguna circunstancia estos cartílagos
de crecimiento sufren una lesión, como
una fractura o epifisitis traumática, se puede
llegar a afectar el proceso normal de crecimiento.
Estas lesiones se presentan con mayor
facilidad en unos deportes que en otros,
como el béisbol, tenis (codo del tenista), natación
(hombro del nadador), etc. El ejercicio
no afecta prácticamente la longitud de los
huesos, pero sí ejerce su acción sobre su
ancho y densidad.17
La edad ósea es una medida muy importante
en el desarrollo fisiológico. A diferencia
de la edad cronológica, la edad ósea se
corresponde muy estrechamente con la maduración
general, el desarrollo sexual y la
edad de la menarca. La edad ósea se determina
mediante radiografía de la mano y de la
muñeca.
Para determinar la edad ósea se compara
una radiografía de la mano y la muñeca
izquierda con los estándares de Greulich-
Pyle (Atlas de Greulich-Pyle)18 o más reciente,
con el método de Tanner Whitehouse 2
(TW 2).19
2. Músculos: Los músculos conforman la
mayor masa tisular del cuerpo, son: voluntarios
o esqueléticos, involuntarios o lisos y el
músculo cardíaco.
Nos referiremos especialmente a los músculos
esqueléticos o voluntarios. Existen más
de 500 en todo el cuerpo, compuestos por
pequeñas unidades, las fibras musculares.
Éstas se clasifican en fibras de contracción
lenta y de contracción rápida, con un 50% de
cada tipo aproximadamente; la proporción
es diferente en algunos músculos, según la
mayor o menor actividad que deban realizar.
En general, las fibras de contracción
lenta actúan en un medio aeróbico, mientras
que las de contracción rápida están
mejor adaptadas para rendir anaeróbicamente.
20
La masa muscular aumenta de manera
sostenida desde el nacimiento hasta la adolescencia,
constituyendo en el varón, al llegar
a la edad adulta, el 40% del peso corporal.
El momento de mayor desarrollo de la
masa muscular ocurre durante la pubertad
(grados IV y V de Tanner en el varón) debi-
Edad de iniciación deportiva. Óptimo momento psicofísico / 299
do al aumento de la testosterona. No ocurre
lo mismo en el sexo femenino, si bien la
masa muscular continúa aumentando en
ellas, pero de manera más lenta. El máximo
nivel se manifiesta en las niñas entre los 16
y 20 años y en los varones, entre los 18 y los
25 años de edad.14,20
Una fibra muscular está compuesta por
alrededor de 100 a 1.000 miofibrillas, que son
la unidad contráctil del músculo.20,21 El número
de fibras que forman una unidad motora
varía según el músculo, de un individuo a
otro, y puede alcanzar un total variable de
alrededor de 2.000 fibras.
El diámetro de las fibras musculares au-
menta gradualmente durante la gestación. El
notable aumento posnatal del músculo se
debe totalmente a la hipertrofia y no a la
hiperplasia de sus fibras.21
Durante la primera y segunda infancia,
las fibras musculares de varones y mujeres
no difieren considerablemente en su diámetro.
El tamaño adulto se alcanza, aparentemente,
durante la adolescencia, pero no hay
muchos datos sobre las fibras musculares de
la niñez media y la adolescencia.21
De acuerdo con el desarrollo de la masa
muscular por áreas corporales, la distribu

ción se presenta de la siguiente manera: el
peso de la masa muscular en cabeza y tronco
representa el 40% al nacimiento y disminuye
al 25% a 30% en la madurez. En los miembros
inferiores constituye aproximadamente el
40% del peso total de la musculatura al naci

miento, alcanzando un 55% en la madurez.
Por otro lado, con respecto a los miembros
superiores, la proporción se mantiene bas

tante constante desde el nacimiento hasta la
madurez, con un 20% del total del peso de la
masa muscular.
3. Grasa: El tejido adiposo es el componente
estructural y funcional de la masa grasa,
la que presenta grandes cambios durante
el crecimiento, aumentando gradualmente
desde la niñez hasta la adolescencia tanto en
el varón como en la niña, con un incremento
mayor después de los 8 años de edad.22 Después
de la adolescencia, el promedio de grasa
es dos veces mayor en las niñas que en los
varones. Sin embargo, ya desde la niñez temprana
las niñas tienen mayor cantidad de
masa grasa relativa que los varones en todas
las edades,23-25 constituyendo el porcentaje
más alto, en relación con el peso corporal, lo

300 / Arch.argent.pediatr 2003; 101(4) / Comités de la SAP
que muestra la diferencia sexual en la composición
corporal.
Se estima que un niño al nacer tiene alrededor
de 5 billones de adipocitos, que aumentan
en la vida posnatal hasta alrededor
de 30 a 50 billones en los individuos no
obesos; estas células representan un peso de
500 g con respecto al peso corporal total,
tanto en varones como en mujeres y aumenta
a aproximadamente 10 kg en los varones y 14
kg en las niñas al comienzo de la edad adulta.
24 En cuanto al número total de células,
éstas aumentan de tamaño (hipertrofia) de
acuerdo con la ingesta calórica. Al llenarse y
continuar con la ingesta elevada, se estimula
la división celular (mitosis) y, por ende, aumenta
el número de adipocitos (hiperplasia)
durante toda la vida.
Durante el crecimiento, la distribución
corporal de la grasa también cambia. En todas
las edades las niñas tienen mayor promedio
de grasa subcutánea que los varones,
especialmente en la adolescencia. La diferencia
sexual es más evidente en la grasa subcutánea
de las extremidades que en el tronco.
Proporcionalmente los varones tienen más
grasa subcutánea en el tronco en comparación
con las extremidades que las niñas, cuya
acumulación es precisamente en la zona
gluteofemoral. Esta acumulación selectiva
de adiposidad está controlada, en parte, por
las hormonas sexuales.
El metabolismo del tejido adiposo es complejo,
y también intervienen en él la hormona
de crecimiento, los glucocorticoides, la
insulina y la hormona tiroidea. Además, es la
primera fuente extragonadal de estrógenos.
4. Sistema nervioso: El desarrollo del equilibrio,
agilidad y coordinación es indispensable
para la adquisición y realización de
los movimientos hábiles y reacciones rápidas;
para que esto ocurra, es necesario que
la mielinización de las fibras nerviosas se
haya completado, y esto sucede paulatinamente
durante el período de crecimiento y
desarrollo, observándose cómo la mielinización
acelera la transmisión de los impulsos
nerviosos.25
La mielinización de la corteza cerebral se
desarrolla con mucha rapidez durante la infancia,
pero continúa hasta mucho después
de completada la pubertad.17
El desarrollo motor en la lactancia y la
niñez temprana refleja la continua madura

ción neuromuscular, lo que está relacionado
con el rápido crecimiento del cerebro anterior.
El cerebelo, cuya función incluye el desarrollo
y mantenimiento de la coordinación
neuromuscular, el equilibrio y el tono muscular,
tiene su brote de crecimiento más tarde
de lo que lo hace el cerebro anterior y el
tronco encefálico, pero completa su brote
más tempranamente, ya que hacia los 18
meses de edad el contenido de células del
cerebelo ya ha alcanzado el nivel adulto,21
mientras que el cerebro y el tronco encefálico
sólo tienen un 60% del total del adulto. Es
también durante este tiempo que el niño
desarrolla el control postural y el equilibrio
necesarios para la marcha independiente. En
este momento ocurren también cambios en
el número de células, la mielinización y la
actividad cerebral.21
Cada área cerebral tendría su propio tiempo
de desarrollo y habría al menos 3 períodos
o más de maduración cerebral posnatal. El
primero ocurre entre los 15 y 24 meses de
edad, cuando casi todas las áreas presentan
un estado de maduración similar. El segundo
ocurre entre los 6 y 8 años, cuando la
corteza cerebral sufre una remodelación con
cambios en los pliegues y la densidad
neuronal y, aunque no está claramente establecido,
durante la adolescencia también
existirían dos períodos de cambio en la corteza
cerebral.21
Actividad, crecimiento y maduración
Todas las funciones orgánicas tienen períodos
de maduración, de optimización, de
mantenimiento y luego, de declinación.
Según algunos autores,14,17 los cambios
que acompañan al niño y al adolescente deportista
en su crecimiento y desarrollo se
relacionan con:
• la habilidad motora
• la fuerza
• la función pulmonar
• la función cardiovascular
• la capacidad aeróbica
• la economía de carrera
• la capacidad anaeróbica
• la tensión térmica.
1. La habilidad motora: El desarrollo motor
es el proceso por el cual un niño adquiere los
patrones de movimiento y habilidades. El
patrón motor tiene que ver con el movimiento
básico (patrones motores fundamentales),

mientras que la habilidad se refiere a la eficiencia
del movimiento.21
Los patrones básicos fundamentales son
formas elementales del movimiento que comprenden
a las actividades locomotrices (caminar,
correr, saltar, galopar, rodar, botar,
caer, trepar, subir, bajar, etc.), las actividades
no locomotrices (balancearse, estirarse, inclinarse,
girar, empujar, doblarse, traccionar,
colgarse, equilibrarse, etc.), en las que sólo
alguna parte específica del cuerpo es movida
y las manipulativas o proyectivas, en las
cuales se mueven objetos (arrojar, lanzar,
atrapar, patear, recepcionar, batear, driblear,
etc.). Estas actividades están presentes en
todas las disciplinas deportivas como patrones
motores sobre los que se construyen las
técnicas específicas.26
Generalmente la mayoría de las habilidades
motoras fundamentales se desarrollan
a los 6-7 años de edad, aunque los
patrones de madurez de algunas de estas
habilidades no se desarrollan hasta más tarde.
Así, hay niños de 6-7 años de edad que
no han desarrollado suficientemente la coordinación
y el control para cumplir satisfactoriamente
las habilidades motoras fundamentales.
El desarrollo motor en la infancia
y niñez está relacionado con la maduración
neuromuscular, el rápido crecimiento
del sistema nervioso y consecuentemente,
la mielinización.15,17,21
Una vez que los patrones básicos de movimiento
están establecidos, el aprendizaje y
la práctica son factores que influyen significativamente
sobre la competencia motora,
además de las características de crecimiento
y maduración del niño. Posteriormente, la
actividad motora requerirá el esfuerzo del
vigor o fuerza, la potencia y la velocidad.
La habilidad motora aumenta con la edad,
tanto en varones como en mujeres, hasta los
18 años, aunque en estas últimas tiende a
estabilizarse hacia la pubertad, lo que se
debería a las diferencias hormonales entre
ambos sexos.17 El período ideal para el aprendizaje
motor es el comprendido entre los 8 y
los 12 años de edad.
2. Fuerza: Se llama fuerza propiamente
dicha a la capacidad para ejercer acción muscular
contra una resistencia.14,25,27,28
La fuerza aumenta con la edad y lo hace
de manera diferente en ambos sexos, a la vez
que los patrones de progreso no son unifor-
Edad de iniciación deportiva. Óptimo momento psicofísico / 301
mes para todos los esfuerzos. La fuerza estática
aumenta linealmente con la edad hasta
los 13-14 años en los varones, momento en
que se presenta un brote adolescente. En las
niñas, la fuerza también progresa linealmente
con la edad hasta los 16 o 17 años pero no hay
evidencia de que en ellas ocurra un brote
adolescente, alcanzando el máximo alrededor
de los 20 años. En los varones la fuerza
continúa aumentando durante la tercera década
de la vida, alcanzando su máximo entre
los 20 y 30 años de edad.14,17,29
El desarrollo de la fuerza, la potencia y la
habilidad no será posible si no se ha alcanzado
la madurez nerviosa. La mielinización
de muchos nervios motores es incompleta
hasta la madurez sexual, por lo que el control
neural de la función muscular es limitado
antes de llegar a esta fase. En estudios
longitudinales llevados a cabo entre los 7 y
18 años se encontró que la fuerza muestra
un incremento alrededor de los 12 años en
los varones, coincidiendo con el inicio de la
pubertad. No se registran datos similares en
las niñas.
3. Función pulmonar: La función pulmonar
cambia más en función de la estatura que
con respecto a la edad. Es decir, el incremento
de los volúmenes pulmonares en la niñez
y la adolescencia tiende a ser proporcional a
la talla. Todos los volúmenes aumentan hasta
que se alcanza la madurez física. La ventilación
pulmonar (VE) máxima (Mx), en valores
absolutos aumenta con la edad y en valores
relativos es igual en adultos, jóvenes y
niños. La VE submáxima disminuye con la
edad, lo que sugiere una menor reserva
ventilatoria en las edades infantiles.17, 30
La VE y el VO2 aumentan linealmente
hasta el punto de “ruptura” respiratorio
donde la VE se acelera marcadamente, determinando
una elevación del equivalente
respiratorio debido a la necesidad de aumento
de la cantidad de litros movilizados
por cada litro de oxígeno consumido, por lo
que el niño presentaría una ventilación antieconómica,
ya que debe movilizar más
aire por litro de oxígeno consumido. En
comparación con los adultos y adolescentes,
los niños responden al ejercicio con una
alta frecuencia respiratoria (FR) y una ventilación
superficial.31
Si analizamos el desarrollo de la maduración
pulmonar, se comprenderá mejor lo

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expuesto. Aproximadamente a partir del
noveno o décimo mes de la vida fetal comienza
el desarrollo alveolar, pero la mayoría
de los alvéolos se desarrollan y maduran
después del nacimiento. El tejido pulmonar
crece considerablemente en la vida posnatal
y maduran progresivamente las funciones
respiratorias.
Los pulmones humanos pesan alrededor
de 60-70 g al nacer y aumentan su masa en
alrededor de 20 pliegues antes de alcanzar la
maduración, en contraste con el corazón, el
cual crece en forma proporcional al aumento
de estatura. El número de alvéolos aumenta
desde aproximadamente 20 millones al nacimiento
hasta 300 millones alrededor de los 8
años de edad, alcanzando, en ese momento
la cantidad que corresponde a edad adulta.21
4. Función cardiovascular: Como todas las
funciones orgánicas, la función cardiovascular
experimenta cambios durante todo el proceso
de crecimiento y desarrollo.
El tamaño del corazón es directamente
proporcional al tamaño corporal y, por lo
tanto, los niños tienen corazones más pequeños
que los adultos. Como consecuencia de
ello y de un menor volumen sanguíneo, el
niño tiene menor volumen sistólico. La mayor
frecuencia cardíaca máxima del niño sólo
puede compensar parcialmente esta menor
capacidad del volumen sistólico y, por lo
tanto, el gasto cardíaco máximo es menor
que el de un adulto con un mismo nivel de
entrenamiento.14,17,32
El mayor flujo sanguíneo muscular en los
niños representa una distribución más favorable
de la sangre durante el ejercicio. Esto
facilita el transporte de oxígeno al músculo
activo y, junto con el aumento de la diferencia
arteriovenosa de oxígeno, compensa el
bajo gasto cardíaco, pero no hay que olvidar
que la capacidad del niño para liberar oxígeno
es menor que en el adulto.32,33
El comportamiento de la presión arterial
muestra que es directamente proporcional al
tamaño corporal, es decir, es menor en los
niños que en los adultos y va aumentando
paulatinamente hasta alcanzar los niveles
adultos alrededor de los 20 años de edad.
La respuesta cardiovascular y pulmonar
al ejercicio a una potencia submáxima determinada
cambia con la edad. Sin embargo, los
cambios que aparecen con la edad están más
relacionados con la masa corporal o estadio
de la maduración biológica que con la edad
cronológica per se.
5. Capacidad aeróbica: La capacidad
aeróbica consiste en acomodar la necesidad
de oxígeno de los músculos que se ejercitan
mediante la adaptación cardiovascular como
respuesta al aumento de la actividad.14,17 El
incremento en la función pulmonar y cardiovascular
acompaña al crecimiento; de manera
similar lo hace la capacidad aeróbica (VO2
máx).
El VO2 máx, expresado en litros por minuto
(l/min), alcanza su nivel más alto entre
los 17 y los 21 años de edad en los varones y
entre los 12 y 15 años en las mujeres, luego
disminuye en forma sostenida.17,33 La potencia
aeróbica máxima muestra un claro brote
adolescente al final del pico de máximo crecimiento.
21 La actividad desarrollada por el
individuo está directamente relacionada con
la magnitud de la potencia aeróbica, lo que se
advierte sobre todo en los varones, ya que
antes, durante y después del brote de crecimiento
puberal los varones activos tienen
una potencia aeróbica máxima relativa mayor
que los que tienen un nivel promedio de
actividad física.14,15,21
Si relacionamos al VO2 máx con el peso
corporal, se comprueba que en los varones se
estabiliza desde los 6 hasta los 25 años; en
cambio en las niñas su declinación comienza
aproximadamente a los 13 años de edad, lo
que se atribuye, entre otros factores, al aumento
de la grasa corporal que se produce en
ellas durante la pubertad.14
Esta relación del VO2 máx con el peso
corporal puede no proporcionar una estimación
precisa de la capacidad aeróbica. Aunque
los incrementos del VO2 máx que acompañan
al entrenamiento de resistencia en los
niños son relativamente pequeños en comparación
con los adultos, los incrementos en
el rendimiento de estos niños son relativamente
grandes. El menor valor del VO2 máx
del niño (l/min) limita la capacidad de resistencia,
a menos que el peso corporal constituya
la principal resistencia al movimiento,
como en las carreras de fondo, en las que los
niños no deberían estar en desventaja porque
sus valores de VO2 máx expresados en
relación con el peso corporal son ya los del
adulto o similares.
Aquí juega un papel principal la economía
de esfuerzo, pues el niño tendrá un

consumo de oxígeno submáximo sustancialmente
más elevado que el adulto al considerarlo
en relación con el peso corporal.
Asimismo, los cambios físicos que se producen
en el momento de la pubertad, como
el alargamiento de las piernas y el fortalecimiento
muscular hacen que mejoren las técnicas
al correr. Por lo tanto, la economía al
correr aumenta; esto mejora el ritmo en las
carreras de fondo, aunque los niños no estén
entrenados y sus valores de VO2 máximo
no aumenten.17,31
6. Capacidad anaeróbica: La capacidad anaeróbica
es limitada en los niños, ellos no
pueden alcanzar concentraciones de ácido
láctico en los músculos o en la sangre como
los adultos, debido a una menor capacidad
glucolítica, probablemente por una menor
concentración de fosfofructocinasa, una
enzima clave que controla el ritmo de la
glucólisis.14,17,33
La potencia anaeróbica aumenta con el
crecimiento y el desarrollo y el entrenamiento
anaeróbico mejoraría tal capacidad en los
niños, mejorando los niveles en reposo de
fosfocreatina, ATP y glucógeno, con mayor
actividad de la fosfofructocinasa y por lo
tanto, con mayor nivel de lactato en sangre.
La potencia anaeróbica generada por un niño
de 8 años es el 70% de la que puede generar
uno de 11 años.31
7. Tensión térmica: De acuerdo con estudios
llevados a cabo en el laboratorio, se
comprobó que los niños son más susceptibles
de padecer enfermedades o lesiones inducidas
por el frío o el calor que los adultos.
Esto se debería a una menor capacidad del
niño para perder calor por la sudoración
cuando se ejercita en ambientes cálidos, porque
sus glándulas sudoríparas forman sudor
más lentamente. Además, su ritmo de aclimatación
a los ambientes cálidos es menor
que en los adultos. Los niños producen mayor
calor metabólico por kilogramo de peso
que los adolescentes o los adultos, lo que
implica mayor esfuerzo de sus mecanismos
termorreguladores.34 También los niños están
expuestos a sufrir hipotermia en ambientes
fríos, es decir, no tienen la capacidad de
regular la temperatura como el adulto.12 En
las niñas, la temperatura corporal puede ser
mayor a la de los varones durante el ejercicio
(en 2º C o 3º C) debido a que poseen menor
número de glándulas sudoríparas. Por lo
Edad de iniciación deportiva. Óptimo momento psicofísico / 303
tanto, con la actividad física producen y
mantienen mayores temperaturas corporales,
lo que puede causarles inconvenientes
en días calurosos y húmedos.
8. Maduración biológica: Todo el período
de crecimiento y desarrollo ocupa en el hombre
más de la cuarta parte de su vida media;
el 20% final de este crecimiento lo completa
durante la adolescencia. Una característica
destacada de este período de crecimiento y
desarrollo es la gran variabilidad en la edad
de iniciación de los cambios corporales y la
aceleración de la velocidad de crecimiento.1
De acuerdo con nuestras propias observaciones
y experiencias, las niñas maduran
antes que los varones, se adelantan 2 años en
el crecimiento óseo lineal, es decir, hacen su
pico de máximo crecimiento 2 años antes que
los varones, a una edad promedio de 12 años
(de 14 años en los varones). La diferencia no
es la misma para la adquisición de los caracteres
sexuales secundarios, evaluados éstos
de acuerdo con los criterios de Tanner.35 Con
respecto a éstos y siempre refiriéndonos al
promedio, los varones comienzan su desarrollo
genital 8 meses después que las niñas
iniciaron su desarrollo mamario; el vello
pubiano aparece en ellos 1 año después que
en las niñas.1,36
En las niñas, la menarca acontece justo en
medio de la sucesión de hechos, a una edad
promedio de 12,36 años, de acuerdo con el
estudio llevado a cabo en niñas de la ciudad
de Córdoba durante la década de 1981-1990.37
No obstante, la primera menstruación puede
acontecer entre los 10,5 años y los 15,5 años.
Calculamos la composición corporal en el
momento de la menarca según Frisch 7,38-42 y
ésta se presenta con una talla promedio de
156 cm, 45,9 kg, un porcentaje de grasa mínimo
de 17% y un promedio de 23,2%.42
9. Erupción dentaria: La edad dental puede
determinarse por el grado de formación
o por la emergencia de los dientes; el segundo
de los métodos es el utilizado por nosotros.
Junto con la edad ósea, la morfométrica
y la sexual constituye un medio eficaz de
evaluación de la edad biológica (fisiológica)
del niño.
Al comparar ambos sexos se observa que
en el maxilar superior, el segundo molar
permanente está presente en el 100% de los
varones a los 16 años y en las niñas a los 16,5
años, mientras que en el maxilar inferior este

304 / Arch.argent.pediatr 2003; 101(4) / Comités de la SAP
elemento ya ha alcanzado ese porcentaje a
los 14 años en las mujeres y a los 16 años en
los varones. La erupción del tercer molar
comienza a la misma edad en ambos sexos,
pero las mujeres llegan a los 19 años con un
porcentaje mayor de elementos presentes.1,43
Aspectos psicosociales
El deporte es una de las actividades que
exige simultáneamente la participación del
cuerpo, la inteligencia y la voluntad. Nos
permite canalizar nuestras energías y angustias.
Nos debe hacer recordar que nuestros
congéneres son compañeros de juego y no
competidores o enemigos a vencer. La actividad
física es un medio formativo inmerso en
el contexto educativo total y un integrador
de la personalidad.44
Aunque los términos actividad física y
deporte se usan con frecuencia de manera
indistinta, el deporte tiene una dimensión
social diferente a la primera. Las primeras
etapas de la participación deportiva, son en
realidad un juego, pero como también representan
obstáculos que vencer, se los pone
para ver qué tan bien se los puede superar.
Estos obstáculos reflejan, al parecer, tanto un
juego como una prueba personal.45 De esta
manera los niños pueden aprender a manejar
logros y fracasos, a entender el valor de la
práctica y la preparación para mejorar el
rendimiento, a entender el concepto de justo
e injusto, aceptar la autoridad adulta e interrelacionarse
con distintos grupos sociales y
económicos, así como la autodisciplina.16
Pero, además de los efectos positivos, el
deporte puede tener efectos negativos, especialmente
sobre aquellos niños que se destacan
o muestran algunas condiciones especiales
que los proyectan como un posible futuro
talento. La presión que en reiteradas ocasiones
es ejercida por los padres, entrenadores,
pares, etc. y el temor ante el menor fracaso
pueden ayudar a disminuir su autoestima,
provocarles estrés, angustia, hasta llegar incluso
a la depresión y a sufrir lesiones físicas
cada vez más frecuentes. Estos síntomas no
advertidos, exponen a los niños a la conducta
negativa de los adultos.11,16
Muy importante es diferenciar entre “iniciación
deportiva” y “especialización deportiva”.
La primera se refiere al proceso de
enseñanza-aprendizaje en la que el niño o
adolescente aprende las destrezas básicas de
un deporte, mediante el juego y de acuerdo
con las posibilidades. Especialización deportiva
implica desarrollo y entrenamiento de
las capacidades técnico-tácticas y físicas, con
el fin de lograr el mayor rendimiento posible.
Esto último se consigue en competencias
regulares, según categorías establecidas,
cumpliendo reglamentos, etc. 17 Para conseguir
esto debe existir una maduración física,
neurológica, cognitiva y psicológica, así como
un contexto social apropiado.
Aunque hay una tendencia a que los niños
participen en los deportes a edades tan
tempranas, por ejemplo, como los 5 años
para natación, 4-5 años para gimnasia y 6
años para fútbol y aunque es difícil generalizar
acerca de cuándo un niño está listo para
participar en un deporte organizado, se habrá
notado que en el sentido de la confrontación
social, ésta no se desarrolla totalmente
antes de los 6 años. La maduración cognitiva
para entender la naturaleza competitiva del
deporte no se desarrolla antes de los 8 o 9
años. Además, comprender conceptos tales
como la posición dentro de un equipo, la
posición y función dentro del campo de juego
o cómo seguir las instrucciones y estrategias,
pueden aparecer aún más tarde. De
modo que los niños pueden no alcanzar la
madurez psicológica total para competir en
los deportes hasta los 11 o 12 años.16
Hay niños que sobresalen naturalmente
en un deporte, por lo que los padres desean
saber si podrán llegar a integrar el grupo de
los deportistas de élite. Es muy difícil predecir
lo que ocurrirá con ellos, porque se presentan
numerosas variables que dificultan el
pronóstico, ya que ellas son de naturaleza
biológica, psicológica y sociocultural, y se
relacionan con el rendimiento.11,31,46,47 También
habrá que tener en cuenta las demandas
específicas para cada deporte.
Asimismo, la experiencia en los deportes
es percibida de manera distinta en las diferentes
etapas adolescentes. Esto se relaciona
con los diferentes grados de madurez psicológica
y cognitiva en la adolescencia temprana,
media y tardía.16
En la adolescencia temprana los jóvenes
entienden conductas y consecuencias sobre
una base de “aquí y ahora”; en la adolescencia
media ya desarrollan una perspectiva de
tiempo futuro y de razonamiento abstracto,
siendo importante para ellos la opinión de

pares y entrenadores. En la adolescencia tardía
perciben sus habilidades deportivas de
manera más acorde con la realidad, al mismo
tiempo que aparecen otros intereses que
pueden ser más importantes para ellos que
los deportes.
Los niños y adolescentes pueden sufrir
lesiones por sobrecarga o estrés y responden
a ellas según sus propias características. Aunque
reaccionan mejor frente a una lesión,16
porque no dudan con respecto a su curación,
a veces se presentan situaciones que los vuelven
negativos, sobre todo si la lesión tarda en
resolverse, lo que también depende del apoyo
familiar recibido y si existe un estado de ansiedad
o depresión subyacente.
Si bien la práctica de los deportes puede
resguardar a niños y adolescentes de caer
en conductas negativas, muchas veces, por
distintos motivos, ellos participan en actos
de agresión y violencia, más común en
deportes de contacto, en el uso de sustancias
prohibidas para mejorar su rendimiento
o también, en el uso de suplementos
nutricionales para aumentar su masa muscular
y fuerza, entre otros objetivos. El
motivo por el cual un adolescente hace uso
de estas sustancias se relacionan con la
presión ejercida por su entorno, pares, padres,
entrenadores, etc., para la consecución
de determinados logros, el miedo a
defraudar a los demás o a sí mismo y, también,
con el estrés competitivo.11,16
Otra de las conductas negativas es la relacionada
con el control del peso corporal,
parámetro muy importante en la práctica de
algunos deportes como los estéticos (ballet,
patinaje artístico, gimnasia, etc.), y que puede
llevar, sobre todo a las niñas, al padecimiento
de algún desorden alimentario.48-50
La participación intensiva en los deportes
implica que el niño, en muchas ocasiones,
inicie el entrenamiento específico a edades
tan tempranas como los 5 o 6 años y, a veces
antes. Este entrenamiento se lleva a cabo, a
veces, en horarios extras, aparte de todas las
otras actividades normales o sociales que
debe realizar y, en muchas ocasiones, pueden
conducir al padecimiento de problemas
como cansancio y fatiga. Esto, a su vez, provoca
lesiones por sobreuso en el sistema
musculoesquelético. Toda esta sucesión de
eventos puede producir un estado de ansiedad,
depresión y desorden alimentario, ade-
Edad de iniciación deportiva. Óptimo momento psicofísico / 305
más de conducir al niño o adolescente al
síndrome de sobreentrenamiento y como con

secuencia final, al abandono del deporte.11,14,51
En cuanto a los efectos que la actividad
física intensa puede provocar particularmente
en las niñas, lo más destacado es, respecto
de la maduración biológica, un retraso en el
desarrollo puberal y más específicamente
retraso en la aparición de su primera menstruación
o menarca.52 Según Frisch, en un
estudio realizado en adolescentes deportistas,
la menarca se retrasa 5 meses por cada
año de entrenamiento antes de ella.53 Esto se
relaciona con el menor peso corporal y el
menor porcentaje de grasa corporal. Se requiere,
como mínimo, 17% de grasa para que
las niñas puedan iniciar sus ciclos menstruales.
54 Este hecho se comprobó en una investigación
propia realizada en adolescentes de
la ciudad de Córdoba, en una reproducción
del trabajo efectuado por Frisch en EE.UU.38,53
No obstante, hay quienes no aceptan la hipótesis
del porcentaje de grasa.
En las niñas que ya han comenzado a
menstruar se puede presentar lo que el
American College of Sports Medicine ha descripto
como la tríada del atletismo femenino.49,50,55-61
Los efectos del entrenamiento sobre la
maduración biológica de los varones, en cam

bio, no se consideran habitualmente, quizás
porque ellos son siempre más activos que las
niñas y quizás porque no hay un parámetro
tan fácil de objetivar como la menstruación.
Aún está muy arraigado en la actual sociedad
deportiva agrupar a los niños por
edad cronológica, actitud muy frecuente en
la práctica de deportes populares, como fútbol,
rugby, básquet, etc., sin considerar los
cambios biofísicos que se producen durante
la adolescencia, con la variabilidad que la
caracteriza. De esta manera es posible enfrentar
a niños de la misma edad, por ejemplo
de 12 o 13 años, en donde uno tiene aún
todas las características infantiles y el otro
está avanzado en su maduración, observándose
una marcada diferencia de desarrollo
entre estos grupos de jóvenes. Es decir, que
las categorías deberían ser establecidas por
tamaño corporal (maduración biológica) y
no por edad cronológica. Al tener esto en
cuenta se estarían previniendo daños físicos,
psicológicos y el abandono del deporte por
parte de los niños y adolescentes.
En el seno del Comité de Medicina del

306 / Arch.argent.pediatr 2003; 101(4) / Comités de la SAP
Deporte de la Sociedad Argentina de Pediades
motoras básicas, coordinación, equitría
se tiene siempre presente la siguiente librio, velocidad), el conocimiento del es-
premisa: “Es preferible un adulto activo siemquema
corporal, la diferenciación segpre,
a un niño campeón hoy”. mentaria, afianzar la multilateralidad
como base de la orientación espacial. Exis
¿CUÁNDO UN NIÑO ESTÁ LISTO ten innumerables juegos y actividades
PARA LA PRÁCTICA DEPORTIVA? que benefician este tipo de desarrollo.
Se podría definir el momento óptimo para • Entre los 8 y 9 años se podrá comenzar
la práctica deportiva como aquel en el cual con actividad predeportiva, minideporun
niño logra la madurez necesaria para tes. Esto último les permitirá elegir desaprender
y comprender una tarea dada. En trezas que estén de acuerdo con sus aptiel
contexto de los deportes, este momento tudes motrices y funcionales. Sería con-
también incluye factores físicos, neurológicos, veniente la iniciación en las prácticas del
cognitivos, psicológicos y sociales. atletismo, porque esto les permitirá per-
La variabilidad que existe en los parámefeccionar
el salto, el lanzamiento y la catros
de crecimiento y desarrollo entre la nirrera,
utilizando siempre la competencia
ñez y la adolescencia hacen de la edad como medio educativo y no como fin.
cronológica un criterio no confiable para • De los 10 a los 12 años, la habilidad gene-
determinar si un niño está preparado para ral motora adquirida les permitirá mane-
participar en los deportes. Esta participación jar su cuerpo en el tiempo y en el espacio.
depende, además, del desarrollo del niño, de En este momento ya se puede comenzar a
la disposición de sus padres, del contexto desarrollar la habilidad motora específisociocultural
y de la demanda específica de ca, estimulando la flexibilidad, la fuerza
un deporte determinado.16 (sin el empleo de cargas máximas) y la
Lograr la participación de los niños en resistencia (más la aeróbica que la anaediversas
actividades deportivas es más beróbica).
Además, se trabajará para que el
neficioso que exponerlos prematuramente a niño logre desarrollar el dominio y uso de
aprender una destreza particular o especialisu
cuerpo en movimientos analíticos, así
zada en un deporte antes de que estén total-como la incorporación de técnicas y gesmente
desarrollados. La especialización temtos
propios de cada deporte.
prana puede, en efecto, llevar al fracaso y • La etapa comprendida entre los 13 a los 15
desalentar la participación futura. años es la de maduración puberal; es la
Por lo analizado previamente, creemos etapa adolescente en la que ya se puede
fundamental que el médico pediatra y todos comenzar el deporte con sus reglas y se-
los que están relacionados con el deporte siones de entrenamiento, respetando los
infanto-juvenil conozcan todos estos aspecmomentos
evolutivos propios de cada
tos para tratar de evitar que tanto el niño niño en particular, debido a la gran varia-
como el adolescente sufran traumas físicos y bilidad que los cambios puberales prepsíquicos.
Para ello se puede tomar como sentan individualmente. Los deportes
referencia el “Esquema General de las Etapueden
ser de equipo, como el fútbol,
pas de Inicio, Desarrollo e Intensificación basquet, voley, hockey, etc., o individua-
sobre las Fases Sensibles”.31 Se entienden les como la natación, tenis, atletismo, etc.
como fases sensibles los “períodos donde Es importante controlar en los niños tanto
hay una entrenabilidad muy favorable para el cansancio físico como la tensión psíquiuna
capacidad motora”31 (Tablas 1 y 2). ca y emotiva que provoca la participación
Esto indica que “el aprendizaje puede en los deportes. De allí que la actividad
realizarse cuando el niño está listo, es decir, física debe estar controlada y dirigida por
cuando posee y domina los prerrequisitos de docentes idóneos en educación física in-
ese aprendizaje y la capacidad de reorfantil,
dosificando el entrenamiento de
ganizarlos”.31 acuerdo con la edad biológica y las posibi-
Como orientación se puede tomar en conlidades
de cada uno.
sideración lo siguiente: • A partir de los 16 años el adolescente ya
• De los 4 a los 7 años el objetivo será de-puede iniciar la práctica del deporte comsarrollar
la actividad motora (habilidapetitivo,
ya sea en equipo o individual. En

Edad de iniciación deportiva. Óptimo momento psicofísico / 307
cuanto al levantamiento de pesas y
fisicoculturismo, es conveniente esperar
hasta el completo desarrollo morfofuncional
del adolescente. En este aspecto,
las opiniones son diametralmente opuestas:
desde los fabricantes de equipos que
sugieren que el entrenamiento de la fuerza
debe iniciarse en la lactancia, hasta los
que adoptan la postura de que el entrenamiento
de la fuerza debe ser realizado
solamente por los adultos.27 Quienes están
a favor del entrenamiento de la fuerza
a edades tempranas insisten en que hay
que asegurarse de que se imparta una
instrucción adecuada, que se apliquen
estrictamente las reglas y el uso del equipo
apropiado, como medios de prevenir
lesiones. Pero no hay que olvidar que en
los niños esto no está exento de riesgos.
También, se atribuyen efectos positivos a
esta conducta27 (Tabla 3).
Todas las personas involucradas en el
manejo de los niños y adolescentes deberán
tener conocimientos para actuar con idonei

dad y sentido común, orientando los apren

dizajes en los distintos niveles por los que va
transitando el niño o joven durante su crecimiento.
El niño aprende a reconocerse a sí
mismo jugando; de esta manera también
aprende a diferenciarse del mundo que lo
rodea, a integrarse a ese medio y a sí mismo.
El trabajo debe ser interdisciplinario. Si el
juego es adecuado a la etapa evolutiva, les
permitirá adquirir una estructura psicomotriz
ordenada.29
CONCLUSIONES
Si el objetivo es que el niño juegue, se
divierta y adopte al deporte como parte integrante
de la estructura de su personalidad, la
estimulación adecuada de las actividades
motoras debe comenzar lo más tempranamente
posible. Es de fundamental importancia
que el niño tenga, en todas las etapas, los
elementos necesarios para que pueda integrar
al movimiento como parte de su personalidad.
La niñez es una etapa de aprendizaje
y de desarrollo de las cualidades físicas
básicas y no una etapa de especialización.14,51
Con el comienzo de la adolescencia aparece
el período del “qué y quién soy como
persona”. En los deportes es posible la elec-
TABLA 1: Esquema general de las etapas de inicio, desarrollo e intensificación de las fases sensibles31
CAPACIDAD MOTORA PREESCOLARPREPUBERAL PUBERAL POSPUBERAL
Velocidad de reacción
Veloc. de movimiento
Metabolismo aeróbico
Met. anaer. aláctico
Met. anaer. láctico
Inicio
Inicio
Inicio
Inicio
Inicio + Desarrollo
Inicio + Desarrollo
Inicio + Desarrollo
Desarr. + Intensific.
Desarr. + Intensificac.
Intensificación
Desarr. + Intensificac.
Intensificación
Inicio
Intensificación
Intensificación
Intensificación
Intensificación
Desarr. + Intensificac.
Fuerza rápida
Fuerza de resistencia
Fuerza máxima
Hipertrofia muscular
Inicio + Desarrollo
Inicio
Desarr. + Intensificac.
Desarrollo
Inicio + Desarrollo
Inicio
Intensificación
Intensificación
Desarr. + Intensificac.
Desarr. + Intensificac.
Coord. gral. (básica)
Coord. específica
Inicio + Desarrollo
Inicio
Desarr. + Intensificac.
Desarr. + Intensificac.
Intensificación
Intensificación
Intensificación
Intensificación
Flexibilidad Inicio + Desarrollo Desarr. + Intensificac. Intensificación Intensificación
ETAPAS DE LA
FORMACIÓN
DEPORTIVA
EDUCACIÓN
DEL
MOVIMIENTO
INICIACIÓN
DEPORTIVA
GENERALIZADA
ESPECIALIZACIÓN
DEPORTIVA

308 / Arch.argent.pediatr 2003; 101(4) / Comités de la SAP
ción de una actividad determinada, con especialización
de la técnica, y comienza el
aprendizaje de la táctica y la estrategia. Todo
esto siempre y cuando las etapas anteriores
se hayan cumplido adecuadamente y se haya
construido un basamento firme de gusto por
el deporte, por el movimiento, pues de lo
contrario se habrá comenzado a edificar un
individuo sedentario del futuro con todas las
consecuencias que esto implica.14,51
Se deben favorecer las actividades coordinadas
perceptivomotoras, incentivando
el juego y la socialización y evitando todas
las actividades deportivas de alto rendimiento
y entrenamiento sistemático en edades
precoces, así como también las pruebas
anaeróbicas y las sobrecargas no controladas
si su momento fisiológico y madurativo
no es el adecuado.
De ser posible se debe evitar la incorporación
precoz en los deportes competitivos,
porque el niño no está preparado evolutiva-
mente ni psicológicamente para competir en
forma aislada o en equipo. Al mismo tiempo,
se debe canalizar la competencia natural
como elemento educativo y no para que vea
en el “otro” a un rival.
Desde el punto de vista de Malina62 “las
respuestas a la actividad física del entrenamiento
regular del individuo en desarrollo,
probablemente no son suficientes para alterar
los procesos de crecimiento y maduración
programados genotípicamente. Por lo
tanto, el entrenamiento no tiene ningún efecto
aparente sobre la estatura y la maduración,
tal como se valora en los estudios de
crecimiento”.
La Academia Americana de Pediatría,
en una reciente y prudente declaración, recomienda
que los “niños deben ser estimulados
a participar en variedades de deportes
” y señala que “el entrenamiento intensivo
temprano y la práctica de deportes especializados
pueden tener efectos físicos y
psicológicos adversos”.16,21
Que el entrenamiento intenso en un segmento
de la población infantil es una realidad,
es algo que no podemos ignorar; las
llamadas de atención en ese sentido hacen
que nuevamente se aborde el tema y necesariamente
promueva a elaborar pautas para
tratar de proteger al niño en su salud
TABLA 2: Posibilidades de iniciar el entrenamiento y del entrenamiento forzado de la condición física en diferentes
edades
Fuerza máxima
Fuerza explosiva
Fuerza
Resistencia
Resistencia aeróbica
Resistencia anaeróbica
Velocidad de reacción
Velocidad máxima
Acíclica
Cíclica
Flexibilidad
 5 - 8 8 - 10 10 -12 13 - 14 14 -16 16 - 18 18 - 20
x f
xf
xm
x xf
xm
x x f
x xm
x x x f
x xm
x x x f
x x x m
x x xm
©
©
©
x m, f x m, f
xf
x x m, f
xm
x xf
x x m, f
x xm
x x xf
x x x m, f
x x xm
©
©
x xm,f
x m, f
x x m, f
x m, f
xf
xf
x x m, f
xf
x x m, f
xm
x xf
x x f
x x x m, f
xm
x xf
x x m, f
x xm
x xf
x xf
x x m
x x xf
x x x m, f
x x xm
x x xf
x x xf
x x xm
©
©
©
©
©
©
x: Entrenamiento cuidadoso ( 1-2 veces por semana), entrenamiento leve.
x x: Entrenamiento más intenso ( 2-5 veces por semana).
x x x:
Entrenamiento de rendimiento.
© A partir de aquí según planificación individual.
m: varones.
f: mujeres.

Edad de iniciación deportiva. Óptimo momento psicofísico / 309
psicofísica-social integral. Frente a una reali-BIBLIOGRAFÍA
dad que costará cambiar, es que intentamos 1. Zurlo de Mirotti S. Estudio biométrico de crecimiento
y desarrollo en adolescentes de Córdoba.
llegar con nuestra propuesta a todos los in-
Muestra de un nivel socioeconómico medio supe

volucrados en el manejo del niño, sobre todo
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J Pediatr 1962; 61:562.
2000.63
TABLA 3: Periodización a largo plazo para entrenamiento de la fuerza para atletas juveniles (modificado de Tudor Bompa: Periodización
de la fuerza)(29)
ESTADIOS DE
DESARROLLO
Prepuberal
(Iniciación)
Pubertad
(Formación deportiva)
Pospubertad
(Especialización )
Adultos o
alto rendimiento
FORMAS DE
ENTRENAMIENTO
• Ejercicios simples
• Juegos
• Acondicionamiento
anatómico
• Postas
• Juegos
•Acondicionamiento
anatómico
• Fuerza específica
• Específico
MÉTODOS DE
ENTRENAMIENTO
• Informal
• Circuito de
entrenamiento
• C. E. • C. E.
• Entrenamiento de
potencia
• Hipertrofia
• Mx F
• Potencia
• R-M
VOLUMEN • Bajo • De bajo a medio • Medio • Medio
• Alto
INTENSIDAD • Muy baja • Baja • Baja
• Media
• Media
• Alta
• Máxima
MEDIOS DE
ENTRENAMIENTO
• Propio peso
• Con otro compañero
• B. M.
• B. M.
• Peso libre leve
• Tubo de goma
• B. M.
• Aparatos (livianos)
• Tubo de goma
• Pesos libres
• Otros
C.E.: Circuito de entrenamiento. MxF: Máxima fuerza. R-M: Repetición máxima. B. M.: Balón medicinal.

310 / Arch.argent.pediatr 2003; 101(4) / Comités de la SAP
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Sintesis : Espectacular partido, del triunfo ante River en 4ta Div, que permitió el campeonato, temporada 2009.

  

 

Hoy salidas de presión y marca cuadrante.....

Ejercicios realizados por la 1ra Div. del Club 17 de Agosto, durante la visita de Fernando Ferretti en Bs.As en el mes de Marzo.

Primeramente se comienza con ejercicios de salidas de presión 3-1, para llegar al arco contrario.

Un vez que el equipo que realiza las salidas y  logra pasar al ataque , el equipo que presiona se repliega en su campo con marcación cuadrante.

Recordamos momentos básicos del cuadrante :

 

Al jugar la pelota al lateral , la marca se ejerce cerrando excesivamente la diagonal, para no permitir diagonal del adversario y obligarlo a jugar por  banda o que devuelva al cierre.

 

El pivot, siempre por delante de los laterales, para no permitir el cruce del balón al sector opuesto de la cancha.

 

Tratar de doblar marca o presionar al cierre contrario.

 

El cierre sí la pelota se juega a la banda presiona al contrario en esa posición , tratando de robar balón con ayuda del lateral, por otra parte el lateral opuesto cubre la posición del cierre. En fin al ser una marca zonal , siempre generamos superioridad sobre la zona donde va el balón , pues se achican espacios en nuestro campo y generamos con la recuperación del mismo,contragolpes efectivos, que terminan en la red en la mayoría de las oportunidades.

Videos relacionados con la actividad del futsal . Educativos,Nacionales e internacionales.

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