El cambio de técnico a mitad de temporada es un tema que Costantino no eludió: “Empezamos con Llorens, le conseguimos todos los jugadores que nos pidió excepto a Padula, y antes de terminar el primer torneo decidió irse. Cuando se fue declaró que íbamos por caminos diferentes. Tenía razón: yo por el camino de la dirigencia y él por el camino del DT. El era empleado del club. En su momento no le contesté. Así como nunca le dije quién tenía que jugar o no, él no me iba a imponer quién entrenaba o no en el club. Yo decido eso; después, que él lo haga jugar o no es otra cuestión. En una reunión con parte de la Comisión Directiva, le manifesté que un jugador debía entrenar tres veces por semana en lugar de cuatro por un problema familiar. Y cuestionó cosas que no tenía que cuestionar. Finalizó esa reunión diciéndole a él, que si no sucedía eso, dejaba de ser el DT de la primera. Pasaron unos días y se adelantó su salida con un par de derrotas. El principio de autoridad debe respetarse en todos los ámbitos y el presidente es la máxima autoridad. Es el que contrata a sus empleados y él había afectado mi línea de mando. Mientras yo maneje el futsal del 17 eso se respeta estríctamente. Esto fue algo similar, salvando las distancias, a lo que le ocurrio a Alfonso Harb, el presidente del Barcelona de Guayaquil, cuando despidió en marzo al DT argentino Rubén Insúa”.
En relación a Campana, señaló: “Diego tomó un equipo con jugadores que no eligió y lo sacó adelante. Es alguien que cuando llega al club saluda. Por sobre todas las cosas es buena persona, que a veces es mucho más importante que lo profesional. ¿Si seguirá en el club? No sabemos aún. Estamos evaluando con la CD varios proyectos. Antes de fin de año decidiremos”.
A propósito de la conformación del nuevo plantel, indicó: “Vamos a traer algunos refuerzos, pero lo más
importante es que se quedan todos los jugadores que terminaron el Clausura, que serán la base y el sustento
del próximo campeonato. Nuestro objetivo, tanto este año como el anterior, era estar clasificados para playoffs. En 2011 no hubo. Esperemos que el año que viene eso pueda suceder”.
Por último, ante la pregunta de si sigue motivado para continuar con su proyecto, respondió de manera tajante: “Sí, sigo motivado. Y como siempre digo el éxito no está en vencer siempre sino en no desanimarse nunca. No soy de las personas que abandonan el barco, que renuncian y huyen como ratas sin haber al menos luchado un tiempo prudencial en el ámbito o en el cargo que le tocó ocupar; de los que se van y le echan la culpa al otro y dicen me voy o renuncio. ¿Por qué? Después que pasen los cuatro años que me puse como meta, evaluaré si el proyecto que iniciamos con todos los que estamos trabajando en esto,
rindió sus frutos y se hizo realidad. Esto lo vamos a lograr con todo nuestro equipo de trabajo. No es un
desafío personal sino una ambición de todos los que queremos a nuestro club”.




